| Entrevista al Maestro Benjamín Gutiérrez |
El Magón |
¿Cuándo a usted le dijeron que se ganaba el Magón, que fue lo primero que pensó?
"Bueno yo en lo primero que pensé fue en mi esposa. La esposa de uno; tengo 30 años de casado ya, se vuelve la confidente, la que tiene que aguantar todas las ansiedades, angustias y batallas de la profesión, y a veces se vuelve un poco incrédula, si realmente uno está haciendo lo que le conviene, permanecer en una profesión que tiene que cavarse a largo plazo. Entonces pensé en ella, porque era como dignificarla a ella por haberme soportado o haberme ayudado durante los 30 años, y al mismo tiempo, me dio una sensación de credibilidad. Ya yo sabía, secretamente, yo sabía que algún día me iban a dar el Magón, no sabía que me lo iban a dar tan pronto. Porque a veces esto se mueve por influencias políticas. Hay una lista de gente que va a recibir el Magón, pero influye mucho el gobierno que esté, porque yo soy Liberacionista, entonces yo esperaba más bien que entrara Liberación. Otra cosa es que lo dan hasta que uno cumpla 60 años, antes no."
Don Benjamín nos dijo sobre el Magón: "Es un premio único, que se da por la carrera de toda una vida. Es el último premio al que uno puede pretender. Entonces conscientemente se espera a que uno cumpla 60 años. O sea que en la lista ya debe haber varios... entonces ahí tenemos Magón para unos años más. Yo sabía que me lo iban a dar pero en realidad no lo esperaba. Fue una sorpresa muy agradable porque ahora si me enteré que el Ministro y el Gobierno en realidad no tienen nada que ver. La comisión que da los premios, tiene una connotación más bien de jurado. Inclusive ya han recibido el premio, entonces defienden cierto prestigio pero siempre está influenciada por cuestiones políticas.
"Todos tenemos autoestima, eso de que la autoestima que tenemos es humilde, nadie es humilde, todos creemos que nos merecemos eso. Lo que pasa es que a veces hay que disimularlo... Es muy difícil, ustedes los jóvenes tienen que estar preparados a ser impermeables a esta actitud de la cual no tenemos la culpa. Es el entorno nuestro, es nuestra cultura, ya es una cultura la que nosotros tenemos del individualismo, el bajarle la autoestima al otro es una forma de competencia desleal, pero nos la enseñan y es muy difícil combatir eso. Lo que hay que hacer es hablarlo con naturalidad y sinceridad para que esto vaya creando una conciencia y saber que efectivamente somos así".