La
ideología del
Triángulo
Un proyecto con la profundidad y el alcance social del Triángulo de Solidaridad debe tener fuertes cimientos ideológicos para poder implementarse en la práctica. También debe contar con una metodología que permita su transformación de un planteamiento teórico a un hecho perceptible en la realidad nacional.
Se pretende persuadir a las comunidades para que participen de lleno en la toma de decisiones y así procuren dar su aporte en la solución a sus necesidades con iniciativas propias. En este sentido la Vicepresidenta Astrid Fischel comentó lo siguiente: "Nosotros nos alejamos de la visión asistencialista, sobre todo de combate a la pobreza, y partimos de una concepción de que todo ser humano es objeto y sujeto de respeto respecto a su dignidad como persona. Que toda persona, independientemente de quién es, dónde vive, cuánto ingreso tiene, o del nivel de educación
que tenga, tiene la capacidad de participar en el proceso de toma de decisiones; y es esa diferenciación respecto al abordaje sobre el tema del desarrollo que se apoya en un marco de persuasión. Porque es persuadir incluso a quienes siempre se han sentido excluidos, los que siempre han creído que no son importantes, que su voz no interesa, que no tienen mucho que ofrecer. Ese es el punto de partida a nivel del triángulo pero también al nivel personal de Astrid Fischel."