Unas
de Palo... ¡Y otras de Miel!
¿Qué lo llevó a escribir el libro?
"Debido a los cargos que desempeñé, tuve conocimiento de una serie de anécdotas muy interesantes, algunas divertidas y algunas muy serias, que reflejan incluso el modo de ser de las personas que participaron en ellas, reflejan cómo eran las cosas en cierta época."
Don Germán nos comenta que uno de sus propósitos fue dejar su propia huella en el libro, siendo que él fue testigo, o a veces partícipe, de los distintos acontecimientos que relató en su libro. El nos dijo: "... cuando un historiador hace una reseña posterior de los hechos sucedidos, lo hace frío, sin tener en sus manos el calor humano o los detalles que se dieron por los cuales se produjo la situación determinada y que era muy importante cuando los mismos protagonistas o los mismos que habían presenciando esas cosas pudieran relatarlos", de forma tal que la anécdota carece del calor humano que le hubiese dado al relato si este lo hubiera escrito la persona que lo vivió.
Don Germán nos menciona que su intención primordial fue escribir un libro en el que él pudiese transmitir ciertas experiencias que tuvo en una forma amena y valiéndose de su propio sentimiento para poder expresarlas, así mismo consideró imprescindible escribirlo en forma cronológica, él mencionó "yo traté de hacerlo como un cuento para que la gente se interesara, sobre todo los jóvenes que a veces no les gusta leer cosas antiguas. Quiero reflejar a una Costa Rica en la que el Presidente de la República anda sin escolta y tiene que recurrir al secretario particular para que lo lleve a alguna cena a media noche, esa no es la Costa Rica actual".