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Sorpresa fue la reacción de la comunidad internacional con el nombramiento de Domingo
Cavallo como ministro de economía en Argentina, en sustitución del efímero Ricardo López Murphy. Esto se debe a que hasta hace pocos meses, lo que se libraba en Argentina era lo que parecía una férrea lucha ideológica, sobre todo entre el partido Alianza (coalición de centro izquierda) de Fernando de la Rúa y Acción por la República (derecha) de Domingo
Cavallo. Hoy, de la Rúa, después de pocos meses en el gobierno, caracterizados por la creciente recesión, déficit fiscal y desempleo, y bajo la premisa de la constitución de un gobierno de unidad, solicita la ayuda de su antiguo contrincante, el doctor en economía por la Universidad de Harvard, Domingo
Cavallo, antes satanizado por el mismo de la Rúa, debido a su concepción de la conducción de la economía. Interesante ya que no solo lo llama a formar parte de su gobierno, sino que hasta posee el aval de la Rúa, para solicitar al Congreso poderes extraordinarios, poderes con los cuales podría privatizar empresas estatales, ordenar despidos masivos y elevar los aranceles a las importaciones, cosa que pondría en jaque a MERCOSUR, y sobretodo, a su hasta ahora gran aliado económico y vecino Brasil. Tomando en cuenta estos aspectos, sería no solo un ministro más, sino que sería el hombre más poderoso de Argentina, después de la Rúa. Contradictorio si recordamos el júbilo de los partidarios de Alianza, en donde su slogan más común era "la izquierda vuelve en Argentina".
Sería interesante ver el fenómeno comparativamente en otro contexto. En los Estados Unidos, durante los ocho años de la administración Clinton, administración que se le podría llamar de centro izquierda, ubicándonos dentro del contexto estadounidense, con gran prioridad en lo social, quien se mantuvo al frente de la Reserva Federal, con gran éxito, fue el autoproclamado "libertario", y feroz defensor de libre mercado capitalista, Alan Greenspan. Greenspan, pasivo republicano (partido adverso a Clinton), quien había servido en el mismo cargo bajo las conservadoras administraciones de Reagan y Bush, ha provocado la expansión económica más larga en la historia de los Estados Unidos, en colaboración con el auge tecnológico. Clinton y Greenspan establecían una extraña simbiosis: Greenspan no encajaba con la juventud, el liberalismo y la visión social de la administración Clinton, pero la nueva administración estaba conciente que nadie podría desempeñar mejor trabajo que él. Por su parte, Greenspan nunca estuvo de acuerdo con las inversiones en Seguridad Social de Clinton, y veía con tristeza la visión kelseniana de Clinton con respecto al manejo de la economía. Sin embargo, pareciera que los consejos de Greenspan hacia la administración Clinton eran muy tomados en cuenta. Se puede decir, en conclusión, que si bien es cierto, la administración Clinton tuvo corte social, la macroeconomía fue conducida bajo premisas liberales.
Otro ejemplo contemporáneo se da en el viejo continente, en Alemania, ya no personalizadamente, sino como corriente. El partido verde alemán, que forma coalición de gobierno con el SPD de Gerhard Shroeder, ha tomado acciones y posiciones que antes criticaba vehementemente. Sus cambios de posición se dan en materia de intervención militar extranjera, nuclear, migratoria y sobre todo en la económica, en donde ahora, hasta el SPD (demócrata cristiano) se perfila como un potencial aliado, para tratar de sacar a Alemania de las dificultades económicas y de la creciente tensión social.
Pareciera que estas modalidades gubernamentales van acordes con la llamada "Tercera Vía", promulgada sobre todo por el actual primer ministro inglés Tony Blair, en donde una parte de esta plantea que la macroeconomía debería tener lineamientos liberales (por ejemplo, ministerios de economía, comercio exterior, hacienda, etc.) y la política social una tendencia social demócrata ( por ejemplo, ministerio de trabajo, salud, educación, etc.). A mi parecer esta posición es totalmente lógica, ya que para invertir en programas sociales, se deben tener los recursos suficientes; y estos recursos los captan las instancias macroeconómicas.
En cambio, como ejemplos de lo que no se debe hacer, tenemos los ejemplos del manejo macroeconómico del gobierno de Perón a finales de los cuarentas, ya que hablamos de Argentina; o del manejo económico post revolucionario de Fidel Castro, en donde su ejemplo más patético se da con Ernesto Guevara a la cabeza del Banco Central Cubano.
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