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Centro de
excelencia del fútbol
Jorge Antonio Muñoz Guillén
jorge@tiquicia.com
Quincena 2, Abril del 2002
La apertura de un centro de
excelencia, conlleva una serie de consideraciones, las cuales incitan a
ser analizadas.
La sola existencia de un
instrumento de excelencia, genera posibilidades de cambio, súmele además
mejoría, añadámosle transformación, superación, crecimiento y sobre todo
desarrollo.
Un estamento de esas
características también tiene otros marcos de incidencia, que van desde
la contribución con nueva infraestructura, programas que modifiquen el
desarrollo del fútbol y la formación de nuevos y fortalecidos cuadros de
tipo dirigencial, técnico y de estudios profesionales conexos con el
fútbol.
En la actualidad se da la
coyuntura para nuestro país, que la Federación Internacional de Fútbol
Asociado FIFA, premió a la federación local, con la asignación de un
fondo considerable en dólares, para montar en nuestro país un Centro de
Excelencia del Fútbol.
Aquí vale la pena detenerse un
poquito y destacar el porqué esa deferencia para el fútbol
costarricense. Para ello es necesario reiterar lo que es bien sabido por
todas y todos los costarricenses, el papel brillante de nuestra
selección mayor de fútbol, cuya perfomance de clasificación para el
campeonato mundial de Japón y Corea fue más que sobresaliente,
sencillamente brillante. Producto ello de una conducción técnica de alta
categoría, un apoyo logístico y administrativo por parte de los
diferentes estamentos de la Federación Costarricense de Fútbol, como
nunca en la historia del fútbol costarricense se había visto. Pero hubo
mas, las selecciones masculinas sub.-17 y sub.-20, clasificaron a sus
respectivos campeonatos mundiales y la selección de mujeres obtuvo el
primer lugar en los Juegos Centroamericanos. Se unió también a esa
exitosa gestión del año 2001 la conquista del fútbol sala con sus
primeros lugares en el ámbito centroamericano.
A todo esto, más la meteórica
escalada en el ranking de FIFA, se suma el nombramiento del
seleccionador Alexandre Guimaraes entre los doce mejores del mundo y de
nuestra selección, como la de mayor avance a nivel mundial. Todo ello y
otros factores adicionales, hicieron acreedores al fútbol de Costa Rica
de esa designación de montar en nuestro país ese Centro de Excelencia.
Ahora corresponde analizar las
consecuencias y beneficios de dicha designación. La responsabilidad es
mucha. Hay confianza en la dirigencia y en la capacidad que esta pueda
tener para, no solo, lograr la construcción del inmueble, ponerlo en
funcionamiento, con programas de alta calidad, sino, también, que el
rendimiento local y regional genere réditos positivos.
El impacto de ese centro en
nuestro medio es de consecuencias significativas. La sola ubicación
física del mismo traerá a la localidad donde se instale ventajas de
incalculable valor. Aumentará la plusvalía de terrenos aledaños,
generará, alrededor del mismo, otra serie de condiciones de carácter
social y comercial, de lo cual la comunidad aledaña se vera altamente
favorecida.
La infraestructura que trae
consigo este inmueble le dará, a ese cantón, distrito o localidad donde
se instale, posibilidades de embellecimiento de su entorno, provocando
un ambiente más sano y renovado.
Y es que el costo del proyecto
haciende a la suma aproximada de “Un Mil Seiscientos Millones de
Colones”, muy alta por cierto y por lo tanto es de suponer que los
oferentes, nos referimos a los municipios de nuestro país, que podrían
ser muchos, sí dimensionan adecuadamente la envergadura y trascendencia
para sus comunidades, de la instalación de ese centro.
A los aspectos anteriores,
habrá de añadírseles las ventajas, y contribución al fútbol de nuestro
país, con la puesta en funcionamiento del Centro de Excelencia del
Fútbol. En el se desarrollarán programas de capacitación, programas de
formación y también de entrenamiento de las diferentes selecciones
nacionales, de varones y de mujeres en las diferentes modalidades del
fútbol once, fútbol sala y fútbol playa. Para ello dentro del inmueble
en cuestión se contará con estructuras deportivas adecuadas a la
práctica de las modalidades de fútbol enunciadas. El mismo también
contara con otras estructuras como piscina, aguas turbulentas para
coadyuvar en el trabajo preparatorio de las selecciones y de la
instrucción de los diferentes programas que en el se impartan. Para el
apoyo de la gestión general, se contara con áreas de comidas, salas de
trabajo teórico, así como habitaciones para albergar a los conglomerados
de las selecciones o de personas que lleguen a participar de los
diferentes programas que el se promuevan.
No se puede dejar de mencionar
que otro de los beneficios, locales y nacionales, se enmarca en los
recursos humanos. Para su construcción se requerirá mano de obra
especializada y profesional. Así como también, para la puesta en
funcionamiento se requiere personal para mantenimiento y la
administración. Amen de que a ello se requerirán profesionales del
fútbol, profesores de Educación Física y otros profesionales de áreas
afines al fútbol para los programas de capacitación de carácter nacional
que se impartirán.
El valor agregado, quizá el más
importante para el fútbol de Costa Rica, es que su influencia, sí
permita, no solo el crecimiento del fútbol de nuestro país, sino entrar
en el verdadero desarrollo de este. Donde se capacite en los niveles más
altos a los entrenadores y miembros de los cuerpos técnicos, de las
diferentes modalidades del fútbol. A ello debe sumársele los programas
de capacitación en los diferentes niveles que requiere la dirigencia
nacional.
Así podremos tener un programa
de fútbol en el ámbito de selecciones y de equipos de fútbol, en nuestro
medio que sea sostenible, permanente, planificado y no casuístico como
hasta la fecha.
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