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El Sueño Continua
Jorge Antonio Muñoz Guillén
jorge@tiquicia.com
Quincena 1, Enero del 2002
En términos de reproducción
humana, prácticamente nos llevamos nueve meses en tener la gestación de
un sueño. Vimos su inicio
con un empate ante la selección de Honduras en nuestra casa y concluimos
ganándole a la de Jamaica en su propio patio. Sabíamos como se llamaría
ese sueño cuando, en el partido ante la selección de Estados Unidos,
obtuvimos un triunfo claro y rotundo, no solo por el marcador, sino
porque ahí se definió la clasificación al alcanzar el numero de puntos
para que ninguna otra selección del área nos dejara afuera.
El bautizo del sueño ya tiene nombre “Campeonato
Mundial Corea-Japón 2002”. Este continúa con la preparación para
alcanzar el mejor punto, cuando nos corresponda el cuatro de junio,
jugar nuestro primer partido del mundial.
Cierto es que la continuación del sueño se inicio
en la rifa de los grupos llevada a cabo en tierras coreanas, donde
también a la vez será inaugurado dicho campeonato. Se crearon, alrededor
de esta actividad, una gran cantidad de expectativas y especulaciones
por saber con quienes nos tocaría enfrentarnos. Finalmente la suerte y
el acomodo para que “potencias” no se enfrentaran entre si desde el
inicio, nos dejaron acomodados en un grupo, que para algunos críticos es
“manejable”. China será
nuestro primer rival y lo enfrentaremos en la ciudad de Kwangju, situada
a unos 275 kilómetros en línea recta, hacia el sur de Seúl, capital de
Corea. Un compromiso arriesgado, con una selección la cual ha venido
luchando por varios años, por alcanzar esta meta, con un fútbol rápido,
agresivo y sobre todo con gran espíritu de lucha como se caracterizan en
lo particular los equipos asiáticos. Sumémosle el riesgo de que su
entrenador, tiene una ventaja importante. Conoce mucho del fútbol del
área donde está asentado nuestro país. Sí, “Bora” como todos sabemos en
los pasados mundiales; que dicho sea de paso sentará con este un record
que pareciera inigualable, “cinco en fila”; dirigió a países como
Estados Unidos, México y por supuesto a nuestro país en Italia 90.
Nosotros por el otro lado conocemos relativamente poco de este equipo
chino y por lo tanto debemos ser precavidos no solo en las expresiones,
sino lo que serán los aspectos futbolísticos a aplicar con ellos.
El siguiente encuentro será el 9 de junio en
Inchon, ciudad aledaña al mar “amarillo”, ubicada a unos 30 kilómetros
hacia el oeste de Seúl. Aquí será Turquía el equipo con que tendremos
que lidiar. Su fútbol, recio, con jugadores algunos de ellos con técnica
muy buena, lo hacen presumir como un rival difícil, como lo ha sido el
Galatasaray, equipo turco que en la “Liga de Campeones” europea en los
últimos años ha tenido actuaciones sobresalientes, donde los equipos
españoles, franceses, ingleses, italianos y otros las vieron muy feas,
para sobrepasarlos y más de una vez sucumbieron ante ellos. Esta
selección cuyos jugadores también juegan, en otras ligas europeas, llama
a decir: ¡cuidado! En
esta fase cerramos nuestra presentación contra el equipo de Brasil.
Juega el nombre del equipo, sí. En este caso no solo por la extensión
tan grande de este país, sino por una economía que asentada en el
MERCOSUR, es de altos quilates y que además tiene una liga de fútbol con
una tradición futbolística atesorada que muchos desearíamos alcanzar.
Por lo tanto este contrincante del 13 de junio del 2002, en la ciudad de
Suwon situada aproximadamente a 32 kilómetros en línea recta hacia el
sur de Seúl, es a no dudarlo el de mayor cuidado.
¿Entonces cuan manejable es el grupo? Es difícil
al igual que los otros, por una sencilla razón. Al campeonato mundial
todos llegan a jugar para ganar y demostrar porque están ahí. Las metas
de todos los participantes son las más altas y llegan a él los mejores.
Así es que no hay grupo fácil, ni cómodo, ni flojo, ni manejable. En
todos hay que llegar a jugar el mejor fútbol para pasar a la siguiente
ronda. No todos por jugar bien pasan, solo dos clasifican por grupo para
la siguiente fase.
Nuestro sueño continuará al clasificar como uno de los dos del grupo C,
a los cuales les tocara enfrentarse a los clasificados del grupo H.
Conformado este por Bélgica, Japón, Rusia, y Túnez.
Esta etapa (octavos de final), se llevará a cabo
en Japón. Clasificando Costa Rica de segunda, jugaría en la ciudad de
Kobe el 17 de junio, y si fuera primera el 18 de junio, en la ciudad de
Miyagi. Ganadores de
alguna de las dos opciones precitadas, nos tocaría quedarnos jugando en
Japón (cuartos de final), ya sea el 21 de junio en Shizuoca o el 22 en
Osaka. Ganadores en la ruta que hemos seguido, continuaríamos en este
país y el 26 de junio (semi-finales) se jugaría en la ciudad de Saitama.
A partir de aquí el sueño tiene su desenlace, los
perdedores irán a luchar por el tercer y cuarto lugar a Taegu, Corea y
los ganadores nos quedaremos en Japón en la ciudad de Yokohama para
disputar el primer lugar de este Campeonato Mundial Japón - Corea 2002.
Este será el final del sueño. La realidad es lo que nos queda superar.
Para aspirar a él nada nos cuesta. Las aspiraciones tienen que ser
muchas y muy altas. Para alcanzarlas solo resta trabajo, sapiencia,
humildad, racionalidad de todo el entorno futbolístico principalmente
para llegar muy lejos.
Hay que tener mucha precaución con lo que creemos y lo que somos. Entre
ambos aspectos hay diferencias. Que creemos: que somos educados, que
somos buenos, que planificamos. Que somos, a ratos, con buenos deseos de
hacer las cosas bien. De actuar muchas veces con corazonadas. Que el
conocimiento o la ciencia de las cosas, es un “proceso” largo y nos
convertimos en cortoplacistas. Esto es una semblanza del entorno
nacional y el futbolístico no está lejos de ello.
Como lo planteamos en documentos anteriores la
dimensión del trabajo a realizar para que el sueño se convierta en una
realidad, debe existir mancumunación de ideas, de trabajo, de toma de
decisiones, de seguir cuidando los detalles.
Los jugadores deben ser protegidos de sobrecargas
de trabajo. Debe permitírseles descansar, regenerar sus energías, debe
permitírseles entrenar. Solo jugar partidos implica casi como
consecuencia, disminución del esfuerzo y rendimiento en la cancha y por
consecuencia malos resultados de sus equipos y de la “selección”.
El sueño continúa con que los entrenadores de los
equipos de primera división podrán contar con sus jugadores para
entrenarlos, para darles la forma física. Que esta forma física esté
homologada con criterios vinculados directamente con los que establezca
de base el cuerpo técnico de la “Selección”. Que la orientación del
campeonato en su torneo de clausura, permitirá la separación de los
jugadores de los equipos para que pasen a la “Selección”, cuando el
entrenador de ésta, los requiera para los partidos de fogueo. Que la
carga competitiva de los equipos y de los jugadores no se dé en los
meses de abril y mayo del 2002, como sucedió este año en la misma época,
y lograr así que los jugadores seleccionados, tengan un trabajo
adecuado, para llegar al campeonato mundial en la mejor forma posible.
Soñamos también que la organización regional, le permita a nuestra
selección prepararse de la mejor manera par que la “Confederación”,
tenga un mayor prestigio. Para ello se requiere que los equipos de Costa
Rica clasificados para los torneos del área puedan “acomodar” sus
partidos regionales de tal forma que no perjudiquen a los equipos y
menos a la “Selección”.
Más cosas se podrán soñar. Todas deberían llegar a sumarle para el logro
de ese gran “sueño”; amén de que toda esa riqueza de acciones le
permitan al fútbol nacional tener mejores rumbos y tener el desarrollo
futuro que el mismo se merece; en esta forma veríamos culminado el sueño
anhelado y completo. Ser
campeones de nosotros mismos, en organización, planificación, lucha,
sacrificio.
El SUEÑO CONTINUA. |
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