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ÉTICA EN EL PODER LEGISLATIVO

Por: Ottón Solís

ETICA Y PROBIDAD EN EL PODER LEGISLATIVO

A.-INTRODUCCIÓN

     Escribía el estadista costarricense José Figueres Ferrer, que la democracia es un acto de fe en el ser humano . Se rige por normas escritas pero fundamentalmente por el nivel de confianza entre los ciudadanos.

     El poder legislativo es un componente fundamental de la vida política de las democracias. Nació para representar (promover, defender) los intereses de los ciudadanos ante los monarcas. En las repúblicas mantiene esa naturaleza representativa y una de sus funciones constitucionales principales es canalizar las inquietudes y quejas de la ciudadanía ante los administradores de los recursos públicos, es decir, el poder ejecutivo.

     Paradójicamente, en muchos de nuestros países, el parlamento no solo es incapaz de cumplir con esa función, sino que más bien el mismo se ha convertido en el principal blanco de las quejas de la ciudadanía . La cuestión ética encabeza esas quejas. De ese modo parte de la ciudadanía, al menos en materia axiológica, no se siente representada por los miembros seleccionados para formar parte del órgano que la representa.

     Las dudas originadas en asuntos éticos afectan prácticamente a todas las instituciones políticas, sin embargo, aquellas relacionadas con el poder legislativo revisten una significación especial, en el tanto su poder se deriva de la representación directa de los ciudadanos.

     Esta paradoja plantea varias posibilidades. En primer lugar, podría ser que a la hora de seleccionar los representantes los ciudadanos atribuyan más importancia a otras características por sobre las éticas. En segundo lugar, podría ocurrir que les den importancia, pero que no tengan la capacidad para discernir las cualidades morales de los candidatos. En tercer lugar, los aspirantes podrían mentir exitosamente sobre sus calidades morales. En cuarto lugar, podría ser que la calidad ética del aspirante se deteriore una vez que es legislador. En quinto lugar, podría ser que al votar por listas, ahí donde prevalece ese sistema de elección, no se puede evitar que algunos diputados carezcan de los requisitos éticos que los electores demandan. En sexto lugar, podría ocurrir que solo un número reducido de ciudadanos probos aspiren a los puestos de elección popular por lo que es inevitable elegir personas deshonestas. En octavo lugar, podría ser que los legisladores sean honestos pero que algunos ciudadanos y comunidades, carentes de esfuerzo y vocación por el trabajo, atribuyan sus fracasos a la deshonestidad de los políticos en general y los legisladores en particular. En noveno lugar, podría ser que las debilidades éticas de los representantes simplemente reflejen las debilidades éticas de los representados. Finalmente, se ha argumentado que el deterioro de la imagen ética de los diputados no obedece a razones fundadas, sino a estereotipos creados por una prensa interesada en vender por medio del sensacionalismo y el amarillismo.

     La explicación más plausible no es única. Probablemente, todos o casi todos los factores mencionados contribuyan a explicar la calidad ética percibida y real de nuestros parlamentos.

     Por ejemplo, si consideramos la primera posibilidad mencionada, encontraremos que efectivamente no pocos ciudadanos anteponen su lealtad partidaria o a un líder específico a cualquier valoración ética. Asimismo, otros votan como respuesta a una oferta de ayuda personal o comunal sin tomar en cuenta ningún otro elemento. Esta reflexión no justifica, por supuesto, la deshonestidad de legisladores particulares, pero si, revela las responsabilidades de la ciudadanía en la definición de estándares ex ante.

     Por otra parte, también es cierto que muchos políticos son expertos en el arte de presentarse en campaña como adalides de todo lo que es perfecto (tercera posibilidad mencionada arriba). Así como la propaganda comercial tiene éxito en inducir al consumidor a orientarse en una determinada dirección al margen de calidad y precio, existen aspirantes políticos que utilizan la propaganda para atribuirse los valores que la sociedad espera de sus líderes. Platón reproduce a Sócrates identificando ese vicio (instrumentalizado hace 2300 años por medio de la oratoria), como uno de los peores en los que podría caer el político.

     Sin ánimo de analizar todas las posibilidades incluidas antes, consideremos el alegato que atribuye a la prensa la culpa de la imagen negativa de los legisladores. No hay duda que en nuestro tiempo los ciudadanos conocen el comportamiento de sus dirigentes por el papel que desempeñan los medios de comunicación. También es cierto que estos operan como un negocio cuyo éxito depende en gran parte de las ventas. Probablemente también es cierto que existen lectores atraídos por el dramatismo de noticias negativas sobre personajes conocidos como lo son los legisladores.

     Sin embargo, al menos dos factores nos hacen dudar de esa explicación. En primer lugar, en nuestros sistemas de derecho un medio de prensa encontraría serias dificultades para crear escándalos sobre hechos inexistentes. Si lo hace, su pérdida de credibilidad más bien conduciría a una disminución de las ventas. En segundo lugar, así como existen lectores que disfrutan del escándalo sobre los personajes de la vida nacional, también es cierto que muchos de ellos encuentran solaz en las informaciones positivas sobre esos personajes. De hecho si son legisladores es porque contaron con el voto y el esfuerzo de numerosos ciudadanos. Estos estarán deseosos de comprobar que su juicio estuvo atinado. Además, en el tanto la calidad ética de los legisladores esté positivamente correlacionada con la calidad de vida de los habitantes, éstos leerán con entusiasmo noticias positivas sobre los primeros.

     Si analizáramos uno por uno los factores mencionados encontraríamos que la existencia de un ambiente legislativo éticamente débil es atribuible a los legisladores mismos. Sin embargo, también encontraríamos que en muchos casos la ciudadanía tiene herramientas que no utiliza para evitar, o al menos reducir, el impacto de la corrupción.

     Este documento debe leerse tomando en cuenta esas dos aristas. En un régimen dictatorial la responsabilidad total en relación con la corrupción política recae en el gobierno. El pueblo no dispone de herramientas como el voto para construir la calidad ética del gobierno. En la democracia, y sobre todo en lo referente al poder legislativo, los ciudadanos cuentan con mayores posibilidades para influir en la calidad moral de los dirigentes.

     Estos dilemas han estado presentes en la humanidad desde que la agrupación en comunidades obligó a alguna forma de organización. De hecho el estudio sistemático de la relación entre la moral y la política, es tan antiguo como la filosofía . Platón en La República, situaba la moral a la par de la sabiduría y el coraje, como las virtudes cardinales del buen gobernante. El mismo Platón en Gorgias describe la argumentación de Sócrates destinada a mostrar a Callicles que el poder debe estar limitado por la moral. Aristóteles en Etica otorga un rango superior al bien que favorece a la comunidad en relación con el que beneficia a un individuo.

     Plutarco, en la era pre-cristiana del imperio romano destacaba la figura del líder Marco Catón por su honestidad. Igual hizo Tácito con el Gobernador Agrícola. Durante la Edad Media el pensamiento europeo estuvo fuertemente influido por el cristianismo el cual situó la moral en el centro de los atributos requeridos de los gobernantes. En el Renacimiento los humanistas rechazaron gran parte del enfoque filosófico medieval pero mantuvieron el papel de la moral en la definición de los virtudes de aquellos a quienes les correspondía conducir. Vespasiano elogia a Casimo de Médice no por sus habilidades políticas sino por sus virtudes éticas. En La Educación de un Príncipe Cristiano Erasmo coincide con Platón en enfatizar la importancia de la moral en el perfil de un líder. Si El Príncipe de Maquiavelo se convierte en fuente de debate es precisamente porque se aparta de esa visión al sujetar lo imperativos de la moral a los del poder. En Utopía Thomas More describe en detalle el gobierno ideal. Igual que Platón con la república de Magnesia, More desarrolla su modelo ético por medio de una ficción literaria. 

     Cuando el Dr Johnson, el escritor inglés, en el siglo XVIII demanda tanto capacidad como honestidad del liderazgo político, sólo presagia la abultada literatura que, acompañando la consolidación de la democracia en los siglos posteriores, se referiría a la ética, la moral y la política.

     Ese notable interés de la tradición filosófica occidental por la ética política, ha sido aún mayor en otras culturas como la China. Gran parte de las reflexiones filosóficas elaboradas por Confucio constituyen una especie de código ético para la burocracia y los gobiernos . El hecho de que hayan mantenido vigencia por más de 2500 años sólo muestra la relevancia otorgada al tema.

     Aunque la importancia otorgada a la ética en el desarrollo del pensamiento político no ha conducido a erradicar todas las manifestaciones enemigas de la moral, posiblemente los niveles de abuso y corrupción de los gobiernos sean hoy muy inferiores a los prevalecientes, por ejemplo, en la Europa medieval. Sin embargo, la explicación de esa evolución positiva se encuentra en el desarrollo paulatino de las instituciones democráticas, más que en la profusa reflexión intelectual sobre la ética.

     Esta observación no es de interés meramente académico. En algunos círculos políticos latinoamericanos está en boga argumentar a favor de gobiernos fuertes y hasta semi-dictatoriales, como forma de enfrentar los problemas de gobernabilidad originados en la desconfianza causada por los altos niveles de corrupción asociados con la actividad política. Si efectivamente las transgresiones éticas de los gobernantes se han ido reduciendo con la consolidación de la democracia en el mundo, para mejorar el nivel de gobernabilidad quizá más bien se requiera mejorar las instituciones de la democracia.

     En fin los problemas éticos de la práctica política y legislativa deben enfrentarse en el marco de la democracia. No existen fórmulas mágicas externas a los actores políticos. Tampoco se cuenta con atajos y contrario a otros problemas que enfrentan las sociedades, su solución no depende de leyes ni requiere de recursos sino de un cambio de actitud de los dirigentes. 
A ese cambio de actitud la modernización de la democracia contribuye pero con el limitado rango de condición necesaria. La condición suficiente, el cambio axiológico de los políticos que transgreden las normas éticas, depende de la conciencia, el alma y la atención a los escrúpulos morales presentes en todo individuo.

     En ese paradigma deben enmarcarse estas reflexiones que, en primer lugar, incluyen una descripción de las transgresiones éticas más frecuentes dentro del poder legislativo de nuestros países. En segundo lugar, se trata de recordar la importancia del poder legislativo en una democracia. No se intenta en este apartado hacer una elaboración sobre aspectos conceptuales, sino más bien recordar las responsabilidades especiales que acompañan la actividad de los legisladores. En tercer lugar, se hace una reflexión sobre los efectos negativos de las carencias axiológicas en el proceso de desarrollo. Finalmente, se dedican unas páginas a mencionar algunas posibles soluciones.

  1. INTRODUCCION
  1. TRANSGRESIONES ETICAS

B-i El verdadero político será siempre bueno 
B-ii Lo moral y lo legal 
B-iii El buen legislador ama a la Patria 
B-iv La verdadera victoria del legislador 
B-v La verdad para el buen legislador es absoluta 
B-vi El buen legislador no usa el poder para alcanzar más poder 
B-vii Etica y disciplina de Partido 
B-viii Criterios de éxito 

  1. IMPORTANCIA DEL PODER LEGISLATIVO
    Y LOS LEGISLARORES
  1. ETICA LEGISLATIVA Y DESARROLLO

D-i Etica legislativa e inversión 
D-ii Etica legislativa y finanzas públicas 
D-iii Etica legislativa y gobernabilidad

  1. SOLUCIONES

E-i Código de Etica

REFLEXIÓN FINAL

NOTAS AL PIE

 
                                                                  
  
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