El tiempo se hizo
poco esta noche a los diputados de las fracciones políticas,
representadas en el Plenario Legislativo, para interpelar a la
actual Ministra de Educación Astrid Fischel y disipar todas las
dudas surgidas, en torno de los dos informes emanados de la
Contraloría General de la República, relacionados con el manejo de
los fondos del Triángulo de Solidaridad.
La Viceministra de la administración anterior, la señora Fischel,
también se desempeñó como coordinadora del Triángulo de Solidaridad,
que se estructuró como una estrategia social para promover la
participación ciudadana, fortalecer los gobiernos locales y la
acción institucional, mediante el desarrollo de programas que
beneficiaran a las familias costarricenses y sus comunidades.
Los cuestionamientos para la visitante
llegaron inicialmente por parte de los liberacionistas Bernal
Jiménez, Nury Garita y Laura Chinchilla, les siguieron los
representantes de Acción Ciudadana Humberto Arce y Rodrigo Alberto
Carazo. Por parte de la fracción oficialista, Olman Vargas y Ligia
Zúñiga Clachar, alabaron la labor desempeñada por la funcionaria y
los objetivos logrados durante la administración anterior.
Sin fondos
Uno de los cuestionamientos mas serios fue
hecho por el jefe de la fracción liberacionista Bernal Jiménez,
dadas las declaraciones de la funcionaria, en el sentido de que el
Triángulo de Solidaridad no maneja fondos públicos. “Ha dicho
textualmente que el Triángulo no maneja fondos ni del gobierno ni de
las municipalidades y si eso es así no habría razón de su presencia,
porque estaría manejando fondos privados, pero me sorprende, pues
solo en transferencias del gobierno recibió 529 mil millones de
colones, si estos no son fondos públicos no sé que podríamos llamar
así”.
Jiménez insistió en que esos sí son fondos
públicos y que la Constitución política tiene consagrada claramente
que todos los fondos públicos deben someterse a los designios de las
leyes de administración financiera, principio fundamental pues no se
pueden manejar como chequeras privadas y esos controles fueron
saltados. “Fueron cientos de millones de fondos públicos y según la
Contraloría, ni siquiera se tiene registros contables ni de otra
manera que permitan conocer con precisión la cantidad y el costo de
los recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos”.
Problema del idioma
Por su parte, el jefe de la fracción del
Partido Acción Ciudadana, Humberto Arce, insistió en que había un
problema de idioma pues “donde la Contraloría dice que hay
confusión, usted afirma que hay claridad, entre más se escuchan sus
explicaciones se entiende menos”.
Tanto Arce, como su compañero de bancada
Rodrigo Alberto Carazo sostuvieron que el esquema de triangulación
de los recursos que se utilizó en la puesta en práctica de este
programa fue concebido para burlar todos los mecanismos de control
establecidos.
¿Fueron refrendados por la Contraloría los
recursos que salieron de los ministerios?; ¿eran funcionarios
públicos, las personas que aparecían en las planillas?; ¿los
funcionarios de la organización pagaban el impuesto sobre la renta?;
¿por qué recursos de un programa de |
atención cantonal, fueron utilizados para el
pago de salarios?; son parte de la gran cantidad de preguntas que
fueron planteadas por el legislador Carazo Zeledón. Con “no siga
insistiendo en que todo está bien, hay muchísimo que aprender”,
cerró su participación el representante del PAC.
Programa maravilloso
El socialcristiano Olman Vargas fue claro en
alabar las acciones del programa, en el que aseguró tuvo
participación directa y activa en la Municipalidad de Pérez Zeledón,
donde se llevaron a cabo una serie de talleres de capacitación, en
los que incluso tuvieron que aportar recursos propios.
“Aunque la Constitución Política prohíbe los
aplausos en este recinto parlamentario, sepa señora Ministra que lo
hago interiormente y no sólo por usted, sino por los miles de
costarricenses que participaron en su desarrollo y por los
funcionarios que brindaron sus servicios, porque en Pérez Zeledón
contribuyó la Municipalidad y las instituciones gubernamentales,
pero sobre todo los residentes, que pudieron alma, vida y corazón”,
sostuvo Vargas.
Por su parte, su compañera de bancada Ligia,
Zúñiga Clachar aseguró que en tres cantones guanacastecos que
representa, obtuvieron una experiencia muy valiosa con su
participación y en la actualidad se encuentran muy preocupados por
el destino que pueda seguir en la administración del Presidente
Pacheco, el Triángulo de Solidaridad.
“Estoy muy satisfecha por las explicaciones
que usted nos ha brindado, su rendición de cuentas ha sido clara y
estoy segura que a partir de aquí a este programa le espera un
prominente futuro”, sostuvo la legisladora.
En su defensa
En todo momento de su comparecencia, la actual
Ministra de Educación, fue enfática en asegurar que el Triángulo de
Solidaridad no manejó nunca recursos de manera directa, ni una caja
chica ni fondos rotativos, provenientes de instituciones públicas ni
privadas, sino que fueron administrados y ejecutados bajo los
procedimientos administrativos vigentes, por los propios entes
cooperantes.
En torno de la supuesta evasión de controles,
Fischel dijo que “esto no se dio en ningún caso pues siempre
operaron como un ente adscrito al Ministerio de Cultura y luego al
de la Presidencia. Su función fue actuar como un órgano facilitador
entre las comunidades, las municipalidades y otras instituciones del
sector público, sin sustituir las decisiones de la administración,
ni manejar fondos de ninguna de esas instituciones”.
Explicó que el programa contó como fuentes de
financiamiento el aporte de fondos no reembolsables de organismos
internacionales y privados; recursos de los ministerios de Salud,
Cultura, y Relaciones Exteriores por casi 80 millones de colones que
fueron transferidos a la OPS y el PNUD para apoyar las acciones del
Triángulo.
Al referirse a los cuestionamientos en torno a
la operación del programa y que tiene que ver con el destino de más
del 50 por ciento de los recursos al pago de salarios y consultorías
Fischel reconoció que esto fue necesario para coordinar la labor
social del Triángulo. |